Seguimos el camino de los maestros universales

Como mencionaba Fernando Savater pensando en Aristóteles, “la ética como ethos es el carácter, la costumbre. De ahí que la finalidad del ser humano sea buscar la felicidad, más allá de todo lo que haga y tenga un fin instrumental o parcial. Por ende, la ética no es una búsqueda del deber, del sacrificio o la obligación, sino de la libertad, es decir, de las virtudes que nos ayudan a vivir mejor. Así, la virtud es lo que nos da la fuerza frente al vicio que nos aleja de la realización. Aristóteles sitúa las virtudes en la acción humana que discurre en el equilibrio del justo termino medio entre el exceso y el defecto. Esto es posible encontrarlo en la práctica, desarrollada en modelos de personas que han expresado el íntimo valor de las virtudes que buscamos para cultivar el buen habito“.

Los seres humanos presentes aquí, son solo algunos ejemplos de quienes encarnaron, tradujeron en sus vidas valores universales. No pertenecen a ningún linaje, tradición, ni sociedad, sino que constituyen personas que desde su propia cultura y soslayando sus propias dificultades, lograron la Unidad.

A través de sus personalidades llevaron a cabo hazañas sencillas, pero a la vez extraordinarias y beneficiosas. Criticaron con una vida simple los valores individualistas de su época, conduciendo con la acción práctica más allá del simple discurso, a la conciencia de la Unidad, que no se reduce a las sociedades a las que pertenecieron. 

Como el fondo del mensaje de sus vidas es válido para cualquier persona en cualquier parte del mundo, son los maestros universales, aquellos que nos acompañan con sus enseñanzas, camino a la Unidad.

 


Imhotep

(Egipto, aprox. 2980 a.C. – 2950 a. C.)

Sabio egipcio, cuyo nombre se traduce como “el que viene en paz”. Desarrolló múltiples conocimientos en medicina, arquitectura y astronomía del que se vieron beneficiados enormemente sus contemporáneos y las posteriores generaciones. Representa lo mejor de la sabiduría egipcia.

 

 

 

 


Yājñavalkya

(Videja, India. Aprox. siglo VII a.C)

Sabio indio que descubrió la chispa que estaba presente en toda vida que participa del absoluto o para él Brahmán, sosteniendo de esta forma la totalidad del cosmos.  La realidad final se constituye como una presencia inmanente en cada ser humano. Por tanto en las profundidades del yo (atmán), es posible descubrir la verdad.

 

 

 

 


Agnódice

(Atenas, Grecia. Probablemente siglo IV a. C.)

Valiente griega que para desarrollar su voluntad en el ejercicio de la medicina, dado que se encontraba prohibida a las mujeres, se disfrazó de hombre para poder estudiarla y desempeñarla. Juzgada por violar la ley al ser descubierta, fue ampliamente defendida por las personas que sanó.

 

 

 


Lao Tsé

(China. Probablemente siglo IV a. C.)

Uno de los principales sabios de China. Fue el autor del Tao Te King que enfatiza en reconocer a partir del wu wei “acción a través de la inacción”, el orden inmanente del universo en el Tao. Su visión de mundo y expresiones sencillas, han permitido que muchas personas vivan en armonía con la naturaleza alcanzando la plenitud.

 

 

 


Pitágoras de Samos

(Samos, Grecia. Aprox. 569 a. C. – Metaponto 475 a. C.)

Pensador griego que logró avances notables en matemática, geometría y aritmética. Fundó una hermandad de enorme sencillez y profunda vida espiritual, que lo caracterizó por su particular modo de vida volcada al conocimiento y la unificación.

 

 

 

 


Mahavira

(Vaishali, India. Aprox. 539 a. C. – Pavapuri, 467 a. C.)

Reorganizador de la comunidad jainista. Si bien su camino se caracteriza por un macizo rigor, es célebre por su aportación del principio de la no violencia (ahimsa) pues considera que cada vida es sagrada. Rechazó el sistema de castas en la India, la autoridad de los Vedas y los sacrificios rituales. La metafísica afirma que es innecesaria, en la medida que la obra práctica es el único aspecto que permite la liberación.

 

 

 


 

Sidharta Gautama

(Kapilavastu o Lumbini, actual Nepal 563 a.C. —Kushinagar, 483 a. C)

Reformador filosófico que enseñó el óctuple noble camino medio para vencer el sufrimiento, a través del cese del deseo y la consecución de la paz interior. Fundador de una comunidad que hasta hoy conforma una gran presencia en Asia, caracterizada por su bondad y cordialidad a partir de una constante cultivación del control de la mente.

 

 

 


 

Diógenes de Sinope

(Sínope, Grecia. Aprox. 412 a. C. – Corinto en el 323 a. C.)

Genial filósofo de la escuela cínica, vagabundo de las calles de Atenas, convirtió la pobreza extrema en una virtud. Se dice que en lugar de una casa vivía en una tinaja y que durante el día caminaba por las calles con una lámpara encendida, diciendo que “buscaba verdaderos hombres”. Estos eran los que con honestidad tienden a liberarse de sus deseos y al reducir sus necesidades, logran la sabiduría al no condicionarse por las convenciones sociales.

 

 


Mo-Tzu

(China Aprox. 479 a. C. – 372 a. C.)

Fundador del mohismo, escuela que desarrolló el concepto de jian ai, el amor universal o preocupación por todo el mundo. Pensador del pueblo, con una ética igualitaria y volcada a los valores del campo, eran ardientes partidarios de la paz. Se ocupó por disminuir los sufrimientos de los pobres y crear brigadas iniciadas en las artes marciales, las cuales tenían solamente un objetivo de interposición entre rivales.

 

 

 


Sócrates

(Atenas, Grecia. Aprox. 470 a.C. -399 a. C.)

Filósofo griego precursor de Platón y Aristóteles. Era consciente tanto de la ignorancia que le rodeaba como de la suya propia. Conversaba con la gente con el ánimo de hacerles pensar y luego les hacía notar sus errores a través de la ironía, la cual queda expresada en la célebre frase “Sólo sé que nada sé”. Su más grande mérito fue crear la mayéutica, práctica que a través de cuestionamientos permitía llevar a sus alumnos a la resolución de los problemas que se planteaban. Cada persona supone este método, posee una verdad al interior que solo debe “dar a luz”. Mártir a causa del fanatismo dogmático.

 

 


Zhuangzi

(Meng, China. Aprox. 369 a.C. y 290 a. C)

Pensador y marginal de la sociedad china, nunca se sintió desplazado ante los ricos y poderosos. Entendió que las disputas entre los filósofos de distintas escuelas eran puro egoísmo, el mayor obstáculo para la sabiduría. Además creía en el no-gobierno, pues consideraba que siempre es perjudicial obligar al ser humano a obedecer leyes. Para él solo es necesario “contemplar a las demás personas como yo”.

 

 

 


 

Epicuro

(Samos, Grecia aproximadamente 341 a. C. – Atenas, 270 a. C)

Filósofo griego, fundador de la escuela que lleva su nombre (epicureísmo). Defendió una doctrina basada en la búsqueda del placer, la cual debería ser dirigida por la prudencia. La ataraxia así es su máximo objetivo, la disposición a la imperturbabilidad frente a la adversidad. Criticó los mitos religiosos, los cuales, según él, hacían sino amargar la vida de los seres humanos. Criticaba tanto el desenfreno como la renuncia a los placeres de la carne, arguyendo que debería buscarse un término medio, y que los goces carnales deberían satisfacerse siempre y cuando no conllevaran un sufrimiento en el futuro.

 

 

 

 


Jesús de Nazaret

(Belén. Judea Aprox. -3- 0 – Jerusalén 33)

Reformador del judaísmo, cuyo mensaje por su universalidad ha sido válido a lo largo del mundo. Centró su mensaje en el amor sin restricción, a través del perdón, la compasión, la humildad y el servicio a los demás. Sus enseñanzas las desarrolló a través de parábolas, historias simples que ilustraban a las gentes sencillas valores contundentes para una buena vida. Mártir a causa del fanatismo dogmático. 

 

 

 

 


Rabí Hillel

(Babilonia, aprox. 70 a. C.-10 d. C.)

Rabino y maestro judío. Desde su estudio de la Torah comprendió la profundidad de la frase “No hagas a los demás, aquello que no quisieras que te hagan a ti”. Era necesario según él alcanzar un ego inegoista que se expresaba en una búsqueda y reforzamiento de la comunidad: “¿Si no estoy yo para mí, quién lo estará?, ¿Si soy para mí solo, qué soy? ¿Y si no ahora, cuándo?” Así el valor de la paz está por sobre la verdad.

 

 

 


Hypatia de Alejandría

 (Alejandría, Imperio Romano de Oriente aprox. 355 o 370 – 415 d.C.)

Maestra neoplatónica de incansable amor por la búsqueda del conocimiento. En una época dónde los estudios estaban vedados a las mujeres, ella supo cultivar una infinidad de saberes realizando aportaciones en geometría, álgebra y astronomía, así como introducir mejoras al diseño de los primitivos astrolabios. Profesora carismática, discutía sin restricciones las ideas de su época sin sentirse poseedora de una verdad indiscutible, obteniendo así la admiración de muchos de sus estudiantes. No obstante, fue testigo de una época de cambios en la que la sabiduría antigua era remplazada con violencia por el cristianismo. De esta forma murió terriblemente siendo mártir a causa del fanatismo dogmático.

 


Rabia al-Adawiyya

(Basora, Irak aprox. 714 – 801)

Mística sufí de familia humilde. Sus padres murieron de hambre cuando ella aún era pequeña, lo que produjo su abandono. La encontraron vagando por las calles de Basora en busca de alimentos. Vendida como esclava, su amo, terminó por liberarla asombrado por su santidad. Rabi´a comienza una vida solitaria en el desierto profundizando su espiritualidad. Después se instaló en una pequeña casa a las afueras de Basora, prácticamente desprovista, pues nada necesitaba ya que consideraba lo tenía todo. Creía que las riquezas solo traen ansiedad y tristeza, mientras que la vida de entrega trae la paz.

 

 


Mansur Al-Hallaj

(al-Bayda, actual Irán 857 – Bagdad 922)

Conocido como el cardador de corazones, fue un agitador de conciencias en Persia. De enseñanza universal comenta que la verdad se encuentra en nuestros corazones, de ahí su enorme tolerancia religiosa. Su sentencia no comprendida “Yo soy la verdad” (Ana’l-Haqq), lo llevó al arresto bajo la acusación de haber atentado contra la autoridad del califa. Condenado a muerte, es ejecutado mediante la horca, crucificado, mutilado y quemado. Mártir a causa del fanatismo dogmático.

 

 

 


Yalal ad-Din Muhammad Rumi

(Balj actual Afganistán, antigua Persia 30 de septiembre de 1207- Konya antiguo Sultanato de Rüm, 17 de diciembre de 1273).

Místico y poeta sufí que profundizó el concepto del tawhid, la unicidad de todo lo existente. El viajero que emprende el camino espiritual puede reconocer en el uso de la música, la poesía y la danza un camino para llegar a la verdad, que se traduce en última instancia como un profundo sentimiento de amor universal.

 

 

 


Dogen

(Uji, Japón aprox. 1200 – templo de Takatsuji, 28 de agosto de 1253)

Creador de la escuela del Soto Zen. Sugiere el abandono del deseo presente en la mente, incluso de llegar a la iluminación. De esta forma la actitud sencilla en el ahora, za zen, es desprenderse del cuerpo y la mente, que lleva la conciencia de la unidad del todo, la mismidad. Para Dogen ser iluminado es eliminar las barreras entre el ser de uno y los demás. Por eso principalmente es necesario ayudar a otros a alcanzar la iluminación, antes que la propia.

 

 

 


Saadi

(Shiraz, Irán 1213 – 9 de diciembre de 1291)

Poeta de enorme sensibilidad social. Vivió la mayor parte de su vida como un vagabundo, lo que no le impidió construir un pensamiento de enorme profundidad moral y social. Fue testigo de una época terrible, que a pesar de lo mismo, le llevó a conseguir una visión que propugnaba eliminar todas las barreras entre los seres humanos. Uno de sus poemas más conocidos habla claramente del valor de la empatía, como principio universal.

 

 

 


Hafiz Shirazi

(Isfahán, actual Irán, 1325 – 1389)

Poeta que a través de un lenguaje sencillo, celebra los placeres del vino y el amor. En un plano más profundo, reflejan también su absoluta devoción como sufí a la unión con la divinidad. Asimismo satirizan la hipocresía de los líderes religiosos musulmanes. Tuvo especialmente un enorme amor hacia las gentes sencillas, y pone en relación la vida cotidiana con la búsqueda de la eternidad.

 

 


Kabir

(Benarés India, 1440 – Maghar1518)

Poeta místico de la India venerado por la comunidad sij. Nunca se definió como hinduista, musulmán o asceta. Para él, la gran tarea es conseguir la unión del ser humano con Dios. Se dirigió con su sabiduría a todas las personas sin distinciones, predicando la unidad esencial de todas las religiones. Su poesía de gran simpleza y belleza, expresa la dignidad de la vida espiritual que se encamina a encontrar el vínculo que incluye a todos los seres.

 

 

 

 


Deganawida

(Confederación Iroquesa, actual EE.UU, aproximadamente vivió entre los siglos XIII-XIV)

Llamado “el gran pacificador”, su nombre significa “dos corrientes que fluyen juntas”. Fue el fundador junto con Hiawatha de la Gran Confederación iroquesa, que llevó paz a tribus permanentemente en guerra. Las unificó bajo un mismo precepto en visiones inspiradas en el Gran Espíritu, que conllevó un enorme periodo de prosperidad.

 

 

 

 


Leonardo da Vinci

(Vinci, actual Italia 15 de abril de 1452 -Amboise 2 de mayo de 1519)

Prolífico inventor y creador, símbolo del genio universal, pero además de la persona generosa y sencilla. Integró sin problemas la ciencia y el arte. Un curioso inagotable, innovó además en la técnica para llevar al ser humano a romper con todos sus límites.

 

 

 

 

 


Gurú Nanak

(Nankana Sajib, actual Pakistán 15 de abril de 1469 − Kartarpur,22 de septiembre de 1539)

Fundador del sijismo. Después de una serie de viajes, llegó a la convicción de un movimiento que comprendiera los pilares de la meditación, no vivir al margen del mundo proveyéndose de un modo de vida honesto y compartir la riqueza sin distinción. Cuando la esclavitud y la discriminación eran consideradas normales en su época, Nanak reafirmó la defensa de la fraternidad humana.

 

 

 


Giordano Bruno

(Nola, Nápoles, aproximadamente 1548 – Roma, 17 de febrero de 1600)

Pensador adelantado a su tiempo. Imaginó un universo de infinitos mundos habitados por animales y seres inteligentes. Perseguido por sus ideas, fue condenado a la hoguera terminando mártir a causa del fanatismo dogmático. Creyó que el movimiento del mundo era espontáneo, superando el mecanicismo aristotélico. Con ello confería de vida a todo el universo y a cada partícula que lo componía. Mundo y Dios no están separados en su visión, sino solo hay un ser, lo Uno, del que las cosas del mundo son solamente modos de ser.

 

 


William Blake

(Londres, Inglaterra 28 de noviembre de 1757 -12 de agosto de 1827)

Poeta, pintor, místico y artista total. Su obra simbólica expresa que el alma no tiene barreras para descubrir la eternidad. Visionario que llevó al encierro de su mirada interior, para adentrarse en emociones que comprenden aspectos de la realidad más allá de la razón. Esto le llevó a considerar aborrecible la esclavitud, propugnando además por la igualdad de sexos, en un trabajo de gran idealismo social.

 

 

 


Ludwing van Beethoven

(Bonn, Alemania 16 de diciembre de 1770 – Viena, 26 de marzo de 1827)

Genio musical que desde la niñez sufrió las agresiones de su padre llevándole a una temprana sordera. A pesar de desarrollar un carácter osco, reconocía que la música no debía ser un divertimento para las elites, sino un mensaje extensivo que fraternizara a toda la humanidad, expresándolo notablemente en su novena sinfonía.

 

 

 

 


Henry David Thoreau

(Concord, EE.UU 12 de julio de 1817 – 6 de mayo de 1862)

Padre de la desobediencia civil, Thoreau se negó a pagar los impuestos destinados a financiar la guerra contra México, oponiéndose además a la esclavitud en Estados Unidos, siendo encarcelado. Notable por su retiro en la sencillez de la naturaleza en Walden Pond. En su defensa radical de la tierra como un bien común y la reivindicación de lo salvaje, anticipó los métodos y conclusiones de la ecología.

 

 

 


Joseph Merrick

(Leicester, Inglaterra, 5 de agosto de 1862 – Londres, 11 de abril de 1890)

De naturaleza hermosa, John cargó más que con su condición física, con las burlas y crueldad de la sociedad de su época. Le obligaron a trabajar en circos denominándole “el hombre elefante”. A pesar de esto, siempre tuvo una bondad innata que le llevó a demostrar la dignidad humana, más allá de las formas simples del cuerpo y las convenciones. Un hombre supremo.

 

 

 


León Tolstoi

(Yásnaya Poliana, Rusia 9 de septiembre de 1828 – Astápovo, 20 de noviembre de 1910)

Uno de los más grandes escritores de todos los tiempos. Exploró el alma humana y a través de sus escritos expuso sus ideas sobre la no-violencia, la sencillez y la bondad. En los últimos años de su vida abandonó los lujos, viviendo junto a los campesinos a través de un naturalismo libertario. Se hizo vegetariano y fundó una escuela de gran adelanto para su época. Dejó tras su muerte como testimonio, no solo su monumental obra literaria, sino además su forma de comprender y vivir la vida.

 

 

 


Gibrán Jalil Gibrán

(Bisharri, Líbano 6 de enero de 1883 – Nueva York 10 de abril 1931)

Escritor universal. Logró desarrollar una intuición sobre la unidad en forma maravillosa. Reflexiona sobre temas vitales para los seres humanos en pensamientos de enorme sencillez poética y profundidad. Artista completo, su obra está atiborrada de una visionaria imaginería mística, que lleva a quien la contemple no solo a comprender mejor la relación de su persona con el mundo, sino fundamentalmente, sanar las heridas del alma. 

 

 

 


Sophie Scholl y los miembros de la Rosa Blanca

(Forchtenberg, Baden-Wurtemberg, Alemania 9 de mayo de 1921- Múnich 22 de febrero de 1943)

Dirigente y activista del movimiento de Resistencia Rosa Blanca. Percibió en contra de la masa social la visión agresiva del nazismo, convirtiéndose en tenaz opositora a la dictadura de Hitler. A través de métodos pacíficos e informativos, intentaba exponer los alcances de dicha ideología en la Universidad de Múnich. Descubierta, detenida y ejecutada, su vida es testimonio de la valentía de la juventud contra la opresión. Mártir a causa del fanatismo dogmático.

 

 


Ana Frank

(Fráncfort del Meno, Alemania 12 de junio de 1929 – Bergen-Belsen, marzo de 1945)

Niña judía alemana mundialmente conocida por su diario. Ocultándose de la barbarie nazi durante la Segunda Guerra Mundial ha dejado un testimonio de inagotable valor sobre las esperanzas, a pesar de las adversidades, en la bondad que alberga el ser humano para construir un mundo mejor. Mártir a causa del fanatismo dogmático.

 

 

 


Marthin Luther King

(Atlanta, EE.UU 15 de enero de 1929 – Memphis, 4 de abril de 1968)

Pastor estadounidense de la iglesia bautista. Su labor fue crucial en el movimiento por los derechos civiles para la población afroamericana. Activista contra la Guerra de Vietnam, la segregación racial y la pobreza, empleó tácticas de la no violencia y la desobediencia civil, encaminadas a terminar con la violación de la dignidad humana.  Mártir a causa del fanatismo dogmático.

 

 

 


Helen Keller

(Alabama, EE.UU 27 de junio de 1880 – Connecticut 1 de junio de 1968)

Mujer que perdió la visión en su niñez. A pesar de esto se dedicó a la escritura, la enseñanza y la actividad social para recobrar la dignidad de la comunidad sordociega. Promovió igualmente el sufragio femenino y los derechos de los trabajadores. Desarrolló avances en educación especial y conmovió a sus contemporáneos al afirmar que efectivamente escuchaba y veía. Su sensibilidad era capaz de alcanzar la belleza del entorno con el corazón.

 

 

 


Morihei Ueshiba

(Tanabe, Japón 14 de diciembre de 1883-Iwama, 26 de abril de 1969)

Maestro de artes marciales japonés. Creador de la disciplina del Aikido, término que puede ser traducido como ‘arte de la paz’. Movido por la compasión su característica fundamental es la búsqueda de la neutralización del contrario en situaciones de conflicto, sin destruir o humillar al adversario. Por esta razón consideraba que el  espíritu de las artes marciales no debe centrarse en el combate o la competencia deportiva, sino en la búsqueda de la perfección física, mental y espiritual del ser humano, a través del entrenamiento y la práctica continua camino a la Unidad.

 

 

 


Bertrand Russell

(Trellech, Reino Unido 18 de mayo de 1872 – Penrhyndeudraeth, 2 de febrero de 1970)

Matemático y filósofo inglés, que a través de la razón intentó exponer las debilidades de las supersticiones, propugnando por escudriñar constantemente sin afirmarse a verdades absolutas. Enfrentó a autoridades, políticas y religiosas, conformando una campaña notable a favor de la desnuclearización. Paladín del pacifismo, Russel supo bajar la filosofía académica a los problemas contingentes de la sociedad.

 

 

 


Dolores Cacuango

(Pesillo, Ecuador 26 de octubre de 1881 – Yanahayco, 23 de abril de 1971)

Activista ecuatoriana, pionera en el trabajo por la reivindicación de los pueblos originarios y campesinos de Latinoamérica. Lideró la defensa de la tierra y la preservación de la lengua natal. Supo de la soledad, el hambre y la tristeza, y aún sin poseer educación formal dio muestras de su enorme sabiduría al desarrollar profundos movimientos, campañas y organizaciones de asistencia y recuperación de la dignidad de los más desposeídos.

 

 

 


Jiddu Krishnamurti

(Madanapalle, India 12 de mayo de 1895– Ojai 17 de febrero de 1986)

Pensador dedicado a la revolución de la conciencia, que lleve a generar nuevas relaciones humanas en una sociedad global. Consideraba que la verdad se consigue a través de una mente que esté libre de barreras, comprendiendo que la felicidad no depende de agentes externos. De esta forma la realización no puede ser alcanzada a través de organizaciones, credos, dogmas o rituales, sino a través de la atención sobre las relaciones del yo con el mundo.